Escuela Universitaria Osteopatía

La importancia del Sistema Neurovegetativo

Es uno de los dos sistemas de regulación que tenemos junto con el neurohormonal. El neurovegetativo es rápido, pero el neurohormonal es más duradero.

Dentro del neurovegetativo tenemos el:

  • ORTOSIMPÁTICO que se encarga de la homeorresis, o lo que es lo mismo, del equilibrio con el medio externo en su sentido más amplio, del catabolismo.
  • PARASIMPÁTICO lo hace de la homeostasis, es decir del equilibrio del medio interno y del anabolismo.

Son dos sistemas que funcionan en complementariedad a modo de balanza. Van a tener efecto sobre la vasomotricidad y sobre la visceromotricidad. Durante el día predomina el sistema ORTO y durante la noche lo hace el PARA.

            En cuanto a la vasomotricidad solo hay un control del ORTO, con la noradrenalina “NA” como neurotransmisor. El organismo debe seleccionar las zonas de preferencia de irrigación, y cuando se activa se produce la vasoconstricción, la redistribución se hace desde la profundidad hacia la periferia. La profundidad está representada por el sistema esplácnico, es decir el sistema vísceral y sobre todo el subdiafragmático, siendo el más representativo el hígado, que durante la digestión, sin actividad física, puede contener litro y medio de sangre.

            A la vez produce una vasodilatación cardiaca junto con taquicardia. También se produce una vasodilatación cerebral que mejora el estado de vigilia.

            Por otro lado cuando se activa el PARA, conlleva una disminución del ORTO, lo que producirá una vaso dilatación, lo que lleva a la hipotensión, con una distribución de la sangre desde la periferia hacia la profundidad. Vasoconstricción cardiaca y bradicardia, así como cerebral, lo que produce sueño.

            La vísceromotricidad es el segundo papel importante de este sistema, actuando sobre las fibras musculares lisas de la capa media de la pared visceral y sobre los esfínteres.

            El ORTO disminuye el peristaltismo, es decir relaja la pared del órgano, al mismo tiempo contrae los esfínteres y a la vez retira la sangre de esta zona, colocando a la víscera en reposo, todo esto especialmente en la esfera digestiva.

Con el PARA tendremos lo contrario, aumento del peristaltismo, relajación del esfínter, aunque no total, ya que es la fuerza del peristaltismo lo que va a permitir la apertura del esfínter, y a la vez una vaso dilatación con la correspondiente hiperemia, si es excesiva se produce el éstasis. A la vez se produce una disminución de la actividad del sistema de vigilia.

            A primera vista parece que el ORTO es el dominante, y es cierto con respecto a la respuesta en relación al entorno, pero en cuanto los estímulos externos disminuyen, el PARA toma el relevo. Los neurotransmisores del ORTO son las catecolaminas AD y NAD, así como la Dopamina, y del PARA es la Acetil Colina.

Los oligoelementos son el Fósforo para el ORTO y el del PARA es el Calcio.

            Con respecto a las técnicas craneanas para el ORTO utilizaremos el rodamiento de temporales, y la que favorece el PARA es la compresión del IV ventrículo. La flexión craneana estimula el ORTO, y la extensión, la vuelta a lo normal, el enlentecimiento, estimula el lado PARA. Si nos encontramos un cráneo en extensión tendremos fenómenos de enlentencimiento y si está en flexión tendremos fenómenos de aceleración. Este es uno de los estudios importantes que hacen parte del plan de estudios de los alumnos  del Máster Universitario en Osteopatia.

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