Fisiología, Equilibrio Mecánico Dinámico e Implicaciones en Oncología y Mecanoterapia

El estudio de las respuestas espaciales y temporales a las fuerzas mecánicas de las estructuras tisulares de los organismos biológicos es un campo en crecimiento en las ciencias de la salud. Tales respuestas pueden modificarse mediante intervenciones mecanoterapéuticas, que abarcan desde el nivel molecular hasta sistemas de todo el cuerpo, y que implican un amplio espectro de moléculas diana pertenecientes al microambiente. Para llevar a cabo la mecanoterapia de manera efectiva, debemos considerar los elementos estabilizadores de tensión y compresión, o sistemas de biotecnología existentes en todos los niveles estructurales del cuerpo. Tensegrity es un principio arquitectónico presentado por Buckminster Fuller en la década de 1960 (1, 2). De acuerdo con el principio de tensegridad, las estructuras o los sistemas de tensegridad se estabilizan mediante tensión continua con compresión discontinua (3). Bajo el término biotensegridad, el principio de tensegridad se aplica a prácticamente todas las escalas detectables en el cuerpo, desde el sistema musculoesquelético hasta las proteínas o el ADN (4, 5). En esta revisión, destacamos los desafíos actuales y los problemas en curso para analizar los mecanismos de la biotenseguridad de la matriz extracelular (ECM) del tumor y analizar cómo estos conceptos pueden traducirse en el tratamiento y el pronóstico del cáncer. Para ilustrar el principio de biotensegridad, presentamos algunos resultados preliminares sobre la integración matemática de datos multimodales, que combinan imágenes y datos de tejido tumoral sin formación de imágenes, adquiridos en el contexto de estudios de neuroblastoma (NB), sugiriendo hipótesis comprobables para hacer predicciones pronósticas y respuesta terapéutica relacionado con este principio.

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