Escuela Universitaria Osteopatía

Pericarditis constrictiva

En la pericarditis constrictiva crónica hay engrosamiento y fusión de ambas hojas del pericardio, aunque suele predominar la afección del pericardio parietal, que está muy rígido, inextensible y, en un 30-40% de los casos, calcificado. El diagnóstico de pericarditis constrictiva suele ser relativamente fácil y con toda seguridad lo más importante para establecer este diagnóstico es tener un elevado índice de sospecha. La pericarditis constrictiva debe sospecharse ante todo enfermo que se presenta con un cuadro de insuficiencia cardiaca derecha y sin signos de insuficiencia cardiaca izquierda (o poco marcados). Así pues, la ingurgitación yugular manifiesta es el signo clave. Otros signos son la hepatomegalia, la ascitis, los edemas y el derrame pleural. La exploración más cuidadosa puede poner de manifiesto un colapso «Y» profundo y estrecho en el pulso venoso yugular, una expansión diastólica precordial y un ruido protodiastólico (ruido pericárdico, pericardial knock ). Ante estos signos, la presencia de calcificación pericárdica en la radiografía de tórax es suficiente para establecer el diagnóstico (fig. 1). Sin embargo, como hemos comentado antes, el pericardio está calcificado solamente en una tercera parte de los casos, aproximadamente.

Una mujer de 45 años de edad se presentó en el servicio de urgencias con una historia de 2 días de presión intermitente en el lado izquierdo del tórax con disnea y síncope asociados al ejercicio. Los hallazgos del examen físico y el historial médico no fueron notables. La radiografía de tórax mostró calcificaciones a lo largo del saco pericárdico (imagen A), y la imagen tomográfica computada del tórax reveló un área densa de calcificación a lo largo del pericardio (imagen B). La paciente fue trasladada a un centro de atención terciaria, donde se le realizó una pericardiectomía. La pericarditis constrictiva ocurre cuando el pericardio se cicatriza, se engrosa o se calcifica, causando disminución del volumen cardíaco.1 La cirugía cardíaca y la radioterapia han reemplazado a la tuberculosis como la causa más común de pericarditis constrictiva.2,3 En un estudio reciente, el 53% de los pacientes con la pericarditis constrictiva por radiación, cirugía cardíaca o tuberculosis presenta depósitos de calcio en el pericardio4. Los pacientes suelen presentar signos de insuficiencia cardíaca derecha, como distensión venosa yugular, pulso paradójico o golpe pericárdico1,3. con calcificaciones pericárdicas puede ser más probable que se realice un examen de golpe pericárdico.5 La pericardiectomía quirúrgica debe considerarse una posible intervención curable para estos pacientes.

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